Un viaje sin regreso a los 45

¿Te has planteado alguna vez viajar sin volver a casa? Probablemente si lo has hecho te hayan tachado de loco y no es de extrañar. Imagina coger una maleta o una mochila e irte sin una fecha prevista para regresar, tener en tu pleno poder la decisión de cuándo volver y cuánto tiempo quedarte en un lugar determinado. Sin un billete que te recuerde que te queda un día de viaje, o unas obligaciones que te esperen al volver.

María y Rafael se atrevieron a hacerlo y lo bautizaron como el viaje sin regreso. En su blog “Vivimos de Viaje” te cuentan cómo es reinventarse a los 50 años, te proporcionan guías de viaje y te explican cómo preparar un viaje.

¿Tienes curiosidad por saber cómo es romper con el esquema que marca la sociedad y vivir a tu manera?

 

Un viaje sin regreso

 

El viajar ha sido una constante en nosotros, de las muchas afinidades que nos unen, sin duda la de viajeros ha sido la principal. De casi todas las formas de viaje que puedan existir, bien seguro que las hemos practicado en su mayoría, antes y después de conocernos. En el año 2015 emprendimos nuestro viaje sin billete de vuelta.
Decidimos no sufrir más esa pequeña frustración y melancolía que te deja cuando finalizas un viaje, esa sensación que te lleva a pensar en la siguiente escapada de fin de semana, esas próximas vacaciones cuando el jefe de de turno te las conceda, o tu profesión permita evadirte por unos días, aunque siempre terminan en la vuelta a casa.
Empezamos a planificar nuestro viaje un año antes, desde nuestra última residencia en Salamanca, por motivos profesionales hemos residido en varios lugares, algunos en el extranjero. Pero en esta ocasión buscabamos algo diferente:  viajar sin regreso.

Diseñando nuestro propio rumbo

Sería la síntesis de la generación años 70, un ideario de vida más influenciado por cumplir unos cánones que en vivir y disfrutar los sueños de cada uno. Si perteneces a esta generación seguro que algo te sonará, si perteneces a una posterior alguien te lo podrá corroborar.
Al iniciar este proceso de cómo cambiar de vida a los 45, familia y amigos nos han cuestionado que “a nuestra edad”, clásico tópico, resulta extraño que no busquemos la estabilidad, el último nivel para completar el ideario setentero. Como si una vez cumplido los cuarenta el paradigma sea auto aparcarse y dejarse llevar por la rutina.

Tanto María como yo mismo, cumplimos a rajatabla ese guión preestablecido, punto por punto, y casi paralelamente fracasamos en la mayor parte del guión. Nunca nos sentimos identificados, impuesto en cierta manera, pero debido a la coyuntura de la época era complicado revelarse y elegir otro camino.

 

“Si cabalgas sobre un tigre, no te puedes bajar porque se dará la vuelta y te comerá”

proverbio chino anónimo.

En el año 2012, después de una intensa vida al frente de los negocios, viviendo entre aeropuertos y hoteles, decidí (decidimos conjuntamente) poner punto final a la etapa profesional. Cansado y sin motivación para enfrentar el día a día que supone liderar un negocio.

Nos tomamos una larga temporada en el limbo, sin un rumbo y objetivo final. Después de muchos años de tener planificando casi al minuto la agenda, tomamos la decisión de parar y hacer un planteamiento de nuestras vidas, pero antes era preciso desintoxicarse.


Y así fue como en agosto del año 2015 lo dejamos todo atrás, cuando decimos todo es todo, y emprendimos un nuevo estilo de vida nómada que iniciamos durante tres meses en un Road Trip por la costa oeste de EE.UU.

Sin duda que la experiencia fue, y sigue siendo única. Aunque para nada fue fácil, ha sido un borrón y cuenta nueva, despegarse de una vida montada a los 45 años es muy complicado, pero nuestra motivación era aún mayor.
Este nuevo empezar sirvió para unirnos más como pareja, centrándonos en lo realmente importante de la vida, valorando mucho los días en que regresamos para reunirnos con la familia tras una larga temporada despegados de ellos. Y sobre todo apreciar y valorar que esta vida es para vivirla, que aunque corta, si la vives bien, una es más que suficiente.
Ahora vivimos con lo justo y necesario,no solo en lo material, sino también en lo emocional disfrutando el día a día de nuestra pasión por viajar, sin fecha de retorno y sin un itinerario previo a seguir, simplemente dejándonos llevar en un viaje sin regreso .

3 Comentarios

  1. Gracias Marta por interesante en nuestra historia, ha sido un placer para nosotros.

    Un abrazo! 🙂

  2. Marta Mayfer

    at

    El placer ha sido mio de poder contar con vosotros aquí.

    Muchas gracias por aportar esas ganas de viajar siempre!! Y que el miedo no impida cumplir los sueños 😀

  3. ¡Una historia muy inspiradora y motivadora, chicos! Especialmente para todos los que se excusan diciendo que a ciertas edades no se viaja…

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